El día empieza malamente. Anoche en la fiesta sorpresa de cumpleaños de mi hermana habíamos quedado con Begoña y Koldo para subir en bici hasta las antenas del Picayo.
Vicent y Begoña se habían retado y todo apuntaba a que en las cuestas del Picayo iba a verse un pique deportivo importante.
Pero… a mitad desayuno, mensajito de Begoña

La verdad es que el día estaba feo, feo.
Emi mira por la ventana y escoge una bonita ejemplar de su colección de excusas.
Vicent a continuación se borra también.
Uff, esta lloviendo, pero solo agua, que no es acido sulfúrico y además paso que un día de lluvia me estropee los planes.
Así que yo si que voy. Camino de Puzol, en un momento de casi aguacero, veo corriendo a los de casi siempre.
- Bon dia ¡! (algunos llevan / llevamos el Bon dia integrado)
La subida es dura, y tengo que poner pie a tierra un par de veces, pero creo que en mejor forma podría hacerla sin tocar bajarme de la bici.
Hago la ruta al revés de cómo me lo había descrito Begoña, subo por las urbanizaciones Monasterios/Alfinach y bajo por la subestación eléctrica del camino de Gausa.
No se si esta es la mejor forma. Otro día probare al revés.
Cuando empieza la subida de verdad deja de caer agua…algo es algo, pero hace un frío que pela.
Me hago unas fotos en las antenas.


La mola de Segart desde el Picayo.

Al final unos 40 Km.
Una recorrido exigente y cerca de casa. A repetir.